.
Su sombra, un verde talo manchando la alfombra gastada.
Las luces, tenues, brillan sólo en sus ojos y su copa.
El sillón de terciopelo verde, la monotonización de las acciones.
La película estremecedora. Las caricias que no fueron, mecedoras de sueños latentes.
Los recuerdos, la fría mañana de vuelta a casa, la ropa mojada y arrancada de la espera, de los diamantes.Cuando la inherencia se apodera de los cuerpos, se contruyen las lluvias, los llantos, las lunas, las bocas cerradas. Y las miradas que exageran las palabras predilectas.
..
...
jueves, 19 de julio de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)




No hay comentarios.:
Publicar un comentario